26 de diciembre de 2025 | 19:45
Lo primero que debemos tener en cuenta es que este artículo no trata sobre un análisis de riesgos y/o un análisis de vulnerabilidades, ambos de carácter, preeminentemente, preventivo, sino del análisis forense digital, que se realiza, ante un incidente ya ocurrido, para recopilar, preservar y analizar datos digitales con el fin de reconstruir eventos, identificar actividades maliciosas y presentar las evidencias.
OBJETIVOS
Me diente el análisis forense digital se identifica, preserva, recupera, analiza y presentan las evidencias digitales de incidentes ya ocurridos en sistemas informáticos y dispositivos electrónicos (ordenadores, tablets, móviles, redes), se trata de entender cómo, cuándo y por qué ocurrieron, lo que resulta indispensable para organizaciones, públicas y privadas, fuerzas del orden y profesionales de la seguridad.
Se desarrolla a través de un estricto proceso de cadena de custodia para que las pruebas sean admisibles en un tribunal, mediante la combinación de una serie de conocimientos técnicos avanzados y metodologías forenses.
Sus principales objetivos son:
· Identificar y documentar la evidencia digital relevante que guarde relación con el incidente.
· Preservar la integridad de los datos para garantizar su admisibilidad ante un Tribunal.
· Reconstruir la secuencia de eventos relacionados con el incidente analizado.
· Determinar el origen y el impacto de las actividades maliciosas.
· Proporcionar información que permita mejorar las medidas de seguridad y prevenir futuros incidentes.
PROCESO
El análisis forense digital debe garantizar, mediante un proceso metódico, la adquisición de pruebas, su integridad y su admisibilidad en un proceso legal, para ello se estructura en cuatro fases:
1ª Identificación
El primer paso es la identificación y aseguramiento de “la escena”, aislando los dispositivos electrónicos para evitar cualquier alteración de su estado, se trata de identificar las posibles fuentes y preservar su integridad, evitando que se alteren, tanto los soportes, como los datos durante la recolección.
Fase crucial que sienta las bases para la investigación posterior y que implica comprender y definir claramente el propósito de la investigación, bien un ciberdelito, una infracción de la protección de datos o cualquier otro tipo de incidente, e identificar el alcance y objetivos del análisis.
Como todas las fases del proceso, se debe documentar "la escena", recopilando datos sobre la ubicación de los dispositivos, su estado, si están encendidos o apagados, si están conectados a una red, medios de almacenamiento, extraíbles o no, si son, o no, de fácil acceso para terceros, personal autorizado, etc.
2ª Adquisición y preservación
Asegurada y documentada la escena, se procede a la adquisición de datos, que implica crear copias bit a bit de los medios de almacenamiento garantizando que la fuente original permanezca intacta.
Para ello se utilizan herramientas forenses especializadas que, garantizando la integridad de los datos originales, crean imágenes con todos los datos, incluyendo archivos eliminados y espacio no asignado.
Finalizada la adquisición, es decir, el proceso de duplicación, se aseguran los datos originales, evitando accesos no autorizados o alteraciones accidentales de los dispositivos y datos originales, que comprometerían la autenticidad de la investigación y sus resultados.
3ª Análisis
Fase principal del proceso en la que se examinan, meticulosamente, los datos adquiridos utilizando diferentes, técnicas, metodologías y herramientas, incluyendo la recuperación de archivos eliminados, carving de archivos, examen de metadatos, análisis de registros y la búsqueda de patrones o indicadores de compromiso, entre otras, para extraer datos e información de las pruebas digitales.
Es fundamental examinar los registros y rastros digitales para reconstruir eventos, identificar actividades maliciosas y recopilar evidencias, como parte de estos análisis cabe citar:
- Reconstrucción de eventos: Es decir, recrear la secuencia de acciones que llevaron a un incidente para descubrir las técnicas utilizadas.
- Detección de anomalías: Identificando firmas, patrones y/o comportamientos inusuales o sospechosos que pueden indicar una intrusión o un ataque y su autoría.
- Recopilación de evidencia forense: Es decir, compilar todos aquellos datos que permitan proporcionar pruebas sólidas para procesos legales o auditorías de seguridad.
- Análisis de impacto: Un estudio que permita evaluar el alcance y la gravedad de un incidente de seguridad en el sistema analizado.
- Proposición de mejoras de la seguridad: El resultado del análisis debe incluir aquella información adecuada y suficiente que permita mejorar la seguridad del sistema, fortaleciendo las defensas, para prevenir futuros incidentes.
4ª Documentación
A lo largo de todas las fases de la investigación y, finalizada la misma, se deben crear un registro detallado describiendo la cadena de custodia, el desarrollo del análisis, las metodologías utilizadas, el origen del incidente, el resultado y, en caso de ser posible, identificar a los posibles responsables.
Este registro es esencial para mantener la integridad de la investigación y que los hallazgos sean admisibles en un Juzgado y se reflejará en un informe técnico que debe redactarse de forma clara, detallada y comprensible, explicando, los equipos y el software usados, las metodologías aplicadas, las marcas de tiempo y cualquier desviación de los procedimientos estándar, incluyendo los motivos o razonamientos que fundamentan las decisiones tomadas durante la investigación.
Finalmente, el informe debe contener un apartado con recomendaciones para corregir las vulnerabilidades y evitar futuros ciberataques.
Hay que tener en cuenta que el informe técnico, junto con las pruebas recopiladas, será el medio en que se comunicarán, tanto el análisis realizado, como los resultados obtenidos, a las partes interesadas y, muy a menudo, se utilizan para presentar pruebas digitales ante un Tribunal, ante autoridades encargadas de hacer cumplir la ley, aseguradoras, agencias reguladoras y otras autoridades, por lo que deberá tener plena validez y admisibilidad.
TÉCNICAS
Los analistas forenses digitales emplean técnicas avanzadas , entre ellas, cabe destacar:
- Análisis de malware y reversing.
- Criptoanálisis para descifrar datos encriptados.
- Análisis de redes y tráfico de datos.
- Recuperación y carving de archivos.
- Análisis de metadatos y firmas digitales.
Para la consecución de un buen análisis, el técnico, junto con las herramientas y técnicas forenses utilizadas, deben adaptarse constantemente a las nuevas tecnologías y métodos de ataque, obligando a una constante actualización en materias como:
· Inteligencia Artificial y Machine Learning: Cuyo uso puede mejorar la eficiencia y precisión del análisis, al permitir un procesamiento automatizado de grandes volúmenes de datos y detectar patrones complejos.
Hay que tener en cuenta que el gran volumen de datos y la diversidad de dispositivos y sistemas puede representar todo un desafío en términos de almacenamiento, procesamiento y análisis eficiente.
· Blockchain y criptomonedas: Su creciente uso precisa técnicas y herramientas especializadas para investigar transacciones y actividades relacionadas con estas tecnologías.
Se trata de realizar un análisis completo y eficiente de toda la evidencia digital, incluyendo la memoria volátil, crucial para investigar malware y actividades maliciosas que solo existen en la memoria RAM, adquirir y recuperar los datos, y presentar todo el proceso, como hemos dicho, en un informe detallado, claro y comprensible para personas que carezcan de conocimientos técnicos avanzados en esta materia.
TIPOS
El análisis forense digital se ha ido especializando y diversificando en diversas ramas, dada la creciente complejidad de los dispositivos electrónicos y tecnologías usadas, los tipos de análisis forense digital más conocidos son:
· Informática forense (o ciberanalisis forense): Tipo de análisis que combina la informática y el análisis forense legal para recopilar pruebas digitales de dispositivos informáticos.
· Análisis forense de dispositivos móviles: Investiga y evalúa las pruebas digitales en teléfonos inteligentes, tablets y otros dispositivos móviles.
· Análisis forense de bases de datos: Su objetivo es examinar y analizar las bases de datos y sus metadatos relacionados, para descubrir pruebas de ciberdelitos o vulneraciones de datos.
· Análisis forense de redes: Monitoriza y analiza los datos encontrados en el tráfico de la red informática analizada, incluida la navegación por Internet y las comunicaciones entre dispositivos.
· Análisis forense del sistema de archivos: Examen de los datos encontrados en archivos y carpetas almacenados en dispositivos endpoint como ordenadores de sobremesa, portátiles, teléfonos móviles y servidores.
· Análisis forense de memoria avanzado (o análisis de la memoria violátil): Análisis de datos digitales que se encuentran en la memoria RAM de un dispositivo, que permita detectar malware avanzado y ataques que no dejan rastros en el almacenamiento persistente del dispositivo.
· Análisis de la nube: El creciente y masivo uso de servicios en la nube hace que la evidencia pueda estar distribuida en múltiples ubicaciones geográficas y requiere el uso de nuevas metodologías y herramientas, específicamente diseñadas para abordar los desafíos de la investigación forense en entornos de nube.
· Análisis de redes 5G: Relativas al análisis forense de comunicaciones móviles y dispositivos IoT (Internet de las Cosas), cuya proliferación, unido a la complejidad de los sistemas móviles, requieren enfoques especializados para la extracción y análisis de datos.
IMPLICACIONES LEGALES Y ÉTICAS
Lo primero a tener en cuenta al hacer un análisis digital es su admisibilidad en un posible procedimiento judicial, para ello, todo el proceso debe seguir, estrictamente, las normas legales relacionada con el proceso de análisis y cadena de custodia, documentando todo meticulosamente, lo que garantizará que la evidencia sea admisible en los tribunales.
El primer paso, en cualquier análisis, es contar con un contrato escrito en el que conste el consentimiento expreso del titular de los equipos para efectuar el análisis, el objeto del mismo y las condiciones en que se llevará a cabo.
Al mismo tiempo, hay que garantizar el respeto a la privacidad de las personas, físicas y jurídicas, implicadas y la regulación respeto a la protección de datos, estamos ante un equilibrio difícil, en el que hay que valorar los intereses en conflicto para determinar el límite del análisis y de las pruebas a incluir en el informe, para lo que habrá que tener en cuenta las circunstancias de cada caso.
Por último, y en relación a la ética profesional, todo profesional de esta rama debe adherirse a estrictos códigos éticos, asegurando la objetividad, confidencialidad y profesionalidad en sus investigaciones.
CONCLUSIÓN
El objetivo de un análisis forense digital siempre es un incidente cibernético, atribuir la autoría de los ataques y mejorar las estrategias de ciberseguridad, ayudando a establecer defensas más robustas contra las amenazas digitales, un proceso en el que están en juego diversos derechos que hay que respetar, valorando la preeminencia de unos u otros, según las circunstancias de cada caso.
La importancia de este tipo de análisis trasciende el ámbito técnico, jugando un papel crucial en la aplicación de la ley, la seguridad nacional y la protección de activos corporativos, el profesional que lo ha de llevar a cabo debe adaptarse y actualizarse, constantemente, desarrollando nuevas técnicas y herramientas para hacer frente a los desafíos emergentes, y, al mismo tiempo, debe desarrollar su labor a través de complejas consideraciones legales y éticas.